De crucero por primera vez

Los viajes en cruceros de lujo cada vez son más populares. Millones de personas de todo el mundo viajan en barco cada año, y muchas lo hacen por primera vez. En ocasiones, existen ciertas dudas fácilmente subsanables si atendemos los siguientes consejos:

Elección del camarote: Para evitar mareos durante el crucero, aunque la verdad es que no suelen ser frecuentes gracias a que llevan incorporados estabilizadores, es mejor elegir los camarotes del centro del buque y en cubiertas inferiores. También es conveniente huir de los que están más próximos a las zonas comunes (discotecas, salas de espectáculos, etc.).

Propinas: En muchos cruceros no están incluidas las propinas en el pasaje y deben atenderse. Generalmente es la propia compañía la que determina su cuantía y se suelen atender de forma conjunta al final de la travesía.

Mujeres embarazadas: Como norma general no pueden viajar en los cruceros las mujeres embarazadas de más de 24 semanas. Es conveniente comunicar a la naviera el tiempo de embarazo pues algunas exigen incluso justificantes que, en el caso de no aportarlo, puede llevar a que nos impidan embarcar.

Ropa: En el barco se viste con ropa informal y deportiva. No obstante, si piensa asistir a la cena de gala se requiere traje y corbata para los hombres y vestido para las señoras.

Idiomas: Dependiendo de la nacionalidad de la naviera existirá un idioma oficial en el barco. No obstante, el español es una lengua con la que uno se puede manejar en cualquier crucero.

Pagos a bordo: En el barco no se suele utilizar dinero y todo funciona con una tarjeta de curso interno que va reflejando los gastos que realiza cada pasajero, y que se abonan al finalizar el viaje.

El coste de las bebidas en los cruceros de lujo

Viajar en un crucero de lujo es siempre una buena opción para pasar unas buenas vacaciones. Pero antes de embarcar, debemos tener en cuenta una serie de aspectos para no llevarnos sorpresas desagradables una vez a bordo. Este es el caso del gasto en bebidas o propinas que no siempre está incluido en un crucero.

Precios altos

Todos hemos oído hablar a nuestros familiares o amistades que han viajado en cruceros de lujo cuanto y bien se come en el barco pero, ¿están incluida la bebida? Generalmente sólo se incluye el agua no embotellada y, como mucho, el té.

Si tomamos en consideración el precio medio de las bebidas a bordo, vemos que es un tema a tener en cuenta, sobre todo si para cenar en vez de agua nos apetece tomar una cerveza o alguna copa de vino, o incluso un refresco.

En los cruceros por aguas europeas, un refresco cuesta aproximadamente 3,5 euros más impuestos, una cerveza alrededor de los 6 euros y las bebidas alcohólicas a partir de los 9 euros.

En los cruceros americanos suele ser un poco menos el precio a pagar debido al cambio favorable del euro frente al dólar.

Y claro, todo va sumando. Un zumo en el desayuno, una cerveza cuando empieza a calentar el sol, dos copas de vino con los compañeros de viaje en el buffet, un refresco en la piscina, otro zumo en el spa, las cocacolas de los niños…

Bonos de bebidas

Así las cosas, unas vacaciones en familia en crucero puede salirnos por unos 50 euros diarios en el concepto de bebidas a bordo del buque, por lo que muchas compañías venden bonos de bebidas para no tener cargados a todos los sitios con la calculadora para sacar cuentas.

Las propinas en los cruceros de lujo

A la hora de realizar un viaje en un crucero de lujo por primera vez, hay que tener en cuenta algunos aspectos para no llevarnos una sorpresa. Uno de ellos es el de las propinas, una práctica habitual en este tipo de viajes y que constituyen una parte esencial en el salario que algunos tripulantes cobran por realizar su trabajo.

Algunas compañías las incluyen en el precio final

Hay muchas compañías que a la hora de contratar el viaje ya incluyen en el precio total la parte que irá destinada a las propinas. Pero otras no lo hacen, y habrá que desembolsarlas a bordo.

Hoy en día, en la mayoría de los casos, estas propinas ya no se dan directamente en mano al personal que presta el servicio, sino que se recogen en un sobre al finalizar el viaje, generalmente un día antes, y posteriormente es repartido entre la tripulación.

Por lo general, se toma como referencia la cifra de entre 2 y 3 euros la propina que hay que satisfacer diariamente por el trabajo que desempeñan los camareros de camarote y comedor. Al “maitre” no es tan habitual que se le dé propina, pues su salario es mucho más alto que el de los camareros, aunque puede ser conveniente si se le solicita algún extra.

Cargadas en las bebidas

Los barmanes y los camareros de vino reciben propinas de entre un 10% y un 15% del valor de la consumición solicitada, aunque muchas veces esta propina sí suele estar incluida en el precio de las bebidas.

Los servicios especiales también deben ser considerados a la hora de dar una propina, como es el caso de los prestados por masajistas.

Aunque son pautas fáciles de seguir, en todos los barcos existen manuales con consejos en el que están recogidas estas prácticas y costumbres, que nos ayudarán a no quedar mal ante el personal que trabaja en el crucero.