¿Por qué se estrella una botella de champán para bautizar un barco?

Muchas veces hemos visto imágenes en las que, en la botadura de un nuevo barco al mar por primera vez, lo que se conoce como bautismo, se estrella una botella de champán anudada a una cuerda sobre su casco. Pero, ¿por qué se hace?

Lo cierto es que no existe una explicación única que se dé por la correcta, aunque sí existe la convicción de que todo nace de los sacrificios que se hacían para aplacar la ira a los dioses del mar y que velaran por la seguridad de los marinos.

Sacrificios humanos

Aunque no ha podido ser demostrado, los primeros sacrificios debían ser humanos, y hay quien mantiene que lo primero que se utilizó para estrellar contra el casco de las naves que se hacían a la mar era la propia cabeza del sacrificado. Con posterioridad se emplearon animales, generalmente cabezas de cordero.

Vino

Existe consenso en que fue en la antigua Grecia cuando se introdujo el vino en este tipo de ofrendas. Eran ánforas llenas de vino las que se ofrecían a Poseidón para que ejerciera de protector de los ocupantes del barco. Los romanos continuaron la costumbre, y de ahí hasta hoy, con el cambio del vino por el champán, pues se mantiene que lo ofrecido a los dioses debe ser valioso, y el espumoso lo es más que el vino.

Algo de razón tendrá esta costumbre, que indica que la botella debe estrellarse y romperse para que los dioses amparen a los que se hacen a la mar, pues se sabe que, en la botadura del Costa Concordia, el crucero de lujo que se hundió en Italia y en el que fallecieron una treintena de pasajeros, la botella no se rompió cuando impactó en el casco del buque el día de su bautismo.