Las propinas en los cruceros de lujo

A la hora de realizar un viaje en un crucero de lujo por primera vez, hay que tener en cuenta algunos aspectos para no llevarnos una sorpresa. Uno de ellos es el de las propinas, una práctica habitual en este tipo de viajes y que constituyen una parte esencial en el salario que algunos tripulantes cobran por realizar su trabajo.

Algunas compañías las incluyen en el precio final

Hay muchas compañías que a la hora de contratar el viaje ya incluyen en el precio total la parte que irá destinada a las propinas. Pero otras no lo hacen, y habrá que desembolsarlas a bordo.

Hoy en día, en la mayoría de los casos, estas propinas ya no se dan directamente en mano al personal que presta el servicio, sino que se recogen en un sobre al finalizar el viaje, generalmente un día antes, y posteriormente es repartido entre la tripulación.

Por lo general, se toma como referencia la cifra de entre 2 y 3 euros la propina que hay que satisfacer diariamente por el trabajo que desempeñan los camareros de camarote y comedor. Al “maitre” no es tan habitual que se le dé propina, pues su salario es mucho más alto que el de los camareros, aunque puede ser conveniente si se le solicita algún extra.

Cargadas en las bebidas

Los barmanes y los camareros de vino reciben propinas de entre un 10% y un 15% del valor de la consumición solicitada, aunque muchas veces esta propina sí suele estar incluida en el precio de las bebidas.

Los servicios especiales también deben ser considerados a la hora de dar una propina, como es el caso de los prestados por masajistas.

Aunque son pautas fáciles de seguir, en todos los barcos existen manuales con consejos en el que están recogidas estas prácticas y costumbres, que nos ayudarán a no quedar mal ante el personal que trabaja en el crucero.