¿Por qué elegir el Mediterráneo en Septiembre?

El Mediterráneo se encuentra entre los destinos de crucero más populares, el Mare Nostrum tiene muchos tesoros, que no están escondidos, para descubrir y admirar. Cada año, durante los meses  de julio y agosto, son muchos los turistas que visitan Italia, Turquía, España, Grecia o Túnez en un viaje por distintos puertos mediterráneos, y lo cierto es que muy pocos se sienten defraudados.

En Septiembre la demanda de cruceros por el Mediterráneo desciende de forma considerable, principalmente, por una disminución en las posibilidades de viajar, pero ello no quiere decir que el noveno mes del año sea un mal mes para bajar, sino todo lo contrario.

¿Por qué viajar por el Mediterráneo en Septiembre?

  1. Menos turistas. La popularidad del Mediterráneo hace que, en julio y agosto, los destinos de vacaciones estén llenos de turistas, y que muchos monumentos solo se puedan observar tras colas de espera de horas y horas. En Septiembre, al haber menos gente, los tiempos se reduden.
  2. Agradable temperatura. Septiembre suele estar acompañado por agradables temperaturas que pueden superar los 20º, en incluso alcanzar los 30ºC, ello permite pasear por las ciudades sin demasiado calor, pero también disfrutar de días de playa.
  3. Atención más personalizada y exclusiva. La menor afluencia de turistas, hace que sea mucho más agradable estar a bordo de un crucero, ya que los servicios y atenciones son más personalizados.
  4. Mayor calidad, menor precio. El fin de la temporada alta hace que los precios desciendan de forma considerable, de forma que, con el mismo precio, es posible disfrutar de un crucero de lujo por el Mediterráneo.

Viajar en Septiembre

Septiembre es un excelente mes para viajar, ya que reúne lo mejor del verano con precios de temporada media. De hecho, muchos viajeros prefieren solicitar las vacaciones en Septiembre, para disfrutar más de su viaje.

 

 

 

 

Viajar en la tercera edad: ¿Qué llevar a un crucero?

El final de las vacaciones de muchos supone un descenso en la bajada de los precios de los cruceros, y en destinos menos llenos de turistas, así que, este puede ser el mejor momento para que, aquellos que disponen de libertad para viajar en el momento del año que quieran, puedan disfrutar de cruceros, casi, personalizados, y con viajeros con aficiones y gustos similares, nos estamos refiriendo a los jubilados.

Viajar en la tercera edad ofrece la posibilidad de disfrutar de las vacaciones que no se tuvieron en la juventud, así como de la posibilidad de conocer a otras personas, y de conseguir unas vacaciones perfectas. Pero, a la hora de preparar la maleta, pueden surgir dudas sobre qué llevar y qué no llevar.

¿Qué llevar a un crucero? Especial tercera edad

  • Ropa cómoda para el día a día. La ropa más cómoda es la mejor opción para el día a día, para las excursiones, y para el tiempo a bordo del barco. El calzado también debe ser cómodo.
  • Ropa de deporte. Si se pretenden realizar algunas de las actividades a bordo, como aerobic, es recomendable llevar algo de ropa de adecuada para ello.
  • Un vestido de gala, para la cena de gala, con sus correspondientes zapatos.
  • Los medicamentos no son fáciles de encontrar fuera del propio país de residencia, en parte, porque a veces, cambian el nombre, el parte porque para muchos se necesita receta, por lo tanto, las medicinas se deben llevar en suficiente cantidad como para tenerlas aseguradas todo el viaje.
  • Espacio libre. Regalos para los  hijos, los nietos, para amigos, … Como es seguro que se van a comprar, hay que tener en cuenta que ocuparán un espacio en la maleta, así que mejor contar con él desde que se sale de casa.

Viajar a cualquier edad

Nunca es tarde para viajar, y ¿qué mejor momento que la jubilación para disfrutar de los mejores viajes de la vida?